Marineros a la MarEn una fresca y soleada tarde de mayo, dos avezados marineros envergaron el barco y zarparon con rumbo desconocido. Recorrieron canales, río y arroyos. No hubieron inclemencias que los detuvieran ni feroces piratas que se animaran a interponerse a la proa del galeón, en su derrotero. Al costado del barco nadaban ninfas, nereidas y ondinas que cantaban y celebraban su paso a lo largo del recorrido. Llegaron a tierras lejanas llevando consigo la experiencia, la felicidad y el placer por el éxito de la travesía y el descubrir nuevas tierras. Luego del extenuante y largo viaje, estos marineros retornaron a puerto, descendieron del barco estrecharon sus manos y dieronse un abrazo emocionado, por el logro realizado. Esta aventura quedo gravada en sus corazones para siempre y será contada a sus nietos en las reuniones familiares iluminada apenas por el resplandor de la chimenea, acompañada por el crepitar de la madera y las salamandras danzantes en las flamas del fuego. Tal vez y sólo tal vez, la historia no haya sido exactamente como fue narrada. Lo real es que estos dos amigos celebraron la amistad fumando unos buenos tabacos con sus pipas y lo vivieron de esa manera.
Hasta aquí, la historia... y ahora los marineros en su travesía...[/b]